Nuestra petición a la Consellera estaba presidida por la intención de poner en conocimiento de la misma de primera mano nuestras inquietudes y las del personal al que representamos, y la obtención de un compromiso serio para revertir el actual sentido de las cosas que de no hacerse redundará en un perjuicio irreparable para el servicio y el cumplimiento del compromiso económico con este Sector que parece no interesar a nadie en esta Comunidad. En este último tema se ha comprometido a decirnos algo en los próximos días.
Hemos de adelantar que cuatro horas y media después apenas habíamos obtenido (como viene siendo habitual) buenas palabras.
Además del Acuerdo económico hemos pedido:
1. Apertura de un procesal real de negociación, antes o después del acoplamiento, que haga cambiar la barbaridad que se avecina. El acoplamiento provisional dijeron que lo sacarían esta semana y procederían a continuación a nombrar el personal interino que proceda.
2.- Cumplimiento real de que la implantación de los Tribunales de Instancia no suponen pérdidas de derechos ni precarización del personal.
3.- Respeto estricto a la voluntariedad del personal durante la fase transitoria del NUMO.
4.-Cobertura inmediata de las plazas vacantes mediante los mecanismos legalmente previstos.
Solo ha habido una buena noticia, que es la creación de 200 plazas de refuerzo en estructurales, que lógicamente tendrán que salir a a concurso y de no cubrirse a oposición, lo que conllevará la supresión de 200 plazas de refuerzos, pasando de los 400 actuales aproximadamente a unos 200.
No han faltado los reproches por oscurantismo y falta de documentación, lo que nos obligó a abandonar la negociación de las rpt,s de la Fase III, ante la sensación de que aquello era un mero trámite donde no se tenía en cuenta a la representación de los trabajadores y una falta de empatía con el personal, que el tiempo nos ha demostrado ser cierta.
La implantación del NUMO "a la desesperada", a coste cero para la Administración, a cargo de unos jefes funcionales que han recibido su retribución en su día perfectamente del Ministerio, para que todo sea a costa de los trabajadores y de sus condiciones de trabajo, y una Administración que es incapaz de poner orden, proponiendo (o al menos intentando ) la no restricción de los derechos de quienes trabajan y dan la cara en esta Administración.
Así nos encontramos con unas rpt,s al dictado de los LAJS de primera, no los de a pie, para poder hacer y deshacer, sin más límites que su parecer (como estamos viendo en algunos de los primeros acuerdos y resoluciones que se adoptan) donde se invade el ámbito competencial de la Administración que ha hecho dejadez de la misma y de la negociación colectiva, donde se imponen funciones y cargas de trabajo, alterando sustancialmente condiciones de trabajo, donde se mezclan las funciones de unos Cuerpos y otros, donde en nuestra opinión se vulneran las medidas transitorias del NUMO .
En especial la Disposición Transitoria Primera, donde de lo transcrito se deduce que tratan de normalizar lo que en principio parece responder a una incidencia excepcional, y encima se extrañan que el personal empiece a pensar que esto ya no es suyo, y por supuesto empiezan a plantearse si se van a limitar exclusivamente a defender sus funciones, las que marca la Ley y para las que se les pidió superar una oposición, que no son las mismas para ningún Cuerpo.
