7 de octubre de 2026

Más jueces y fiscales... ¿pero dónde están los funcionarios que tienen que sacar adelante el trabajo?

 

Desde la publicación de los reales decretos de creación de nuevas plazas judiciales y fiscales, STAJ viene reclamando una cuestión que consideramos de puro sentido común: si aumentan los jueces y fiscales, también debe incrementarse de forma proporcional la plantilla de Gestión, Tramitación y Auxilio Judicial.

Ya lo advertimos el pasado 9 de julio (ver publicación), cuando solicitamos que la creación de nuevas plazas viniera acompañada de los medios personales necesarios. Volvimos a insistir el 10 de septiembre (ver publicación), alertando de que la implantación de los Tribunales de Instancia y del nuevo modelo organizativo no podía realizarse a coste cero ni a costa del esfuerzo de los trabajadores. Y hoy seguimos exactamente igual.

Los primeros efectos llegarán el próximo 31 de diciembre, cuando entren en funcionamiento numerosas plazas judiciales y fiscales en la Comunitat Valenciana. También comenzará su actividad la plaza de Quart de Poblet y, además, Xàtiva recuperará competencias en materia de violencia sobre la mujer.

Mientras tanto, ya se están viendo movimientos para habilitar despachos y espacios destinados a las nuevas incorporaciones. Y la pregunta es… si ya se está preparando el sitio para los nuevos jueces y fiscales, ¿dónde está el espacio para los funcionarios que tienen que tramitar los procedimientos, practicar las comunicaciones, atender al ciudadano, preparar los juicios y ejecutar las resoluciones? Porque una plaza judicial no funciona sola.

Al parecer, las nuevas plazas podrían venir acompañadas de una dotación de personal muy inferior a la que tradicionalmente acompañaba a la creación de un juzgado. Sin embargo, no existe ninguna comunicación oficial al respecto, por lo que desconocemos tanto el número real de efectivos como la forma en que se articularían, ya sea mediante RPT, plazas estructurales o simples refuerzos temporales.

Y esa preocupación aumenta especialmente en aquellas plazas que llevarán aparejadas guardias o competencias en violencia sobre la mujer. A día de hoy, en la mayoría de partidos judiciales resulta extremadamente complicado completar los grupos de guardia con las plazas actuales. Por ello, nos preguntamos quién asumirá las guardias derivadas de las nuevas incorporaciones si no se produce un incremento real de plantilla en todos los cuerpos.

No basta con nombrar más jueces. No basta con crear más plazas de fiscales. Si no existe personal suficiente para tramitar los procedimientos, señalar vistas, documentar actuaciones y ejecutar resoluciones, el resultado será el mismo de siempre: retrasos, señalamientos suspendidos, resoluciones pendientes de ejecución y más carga de trabajo para unas plantillas que ya están absolutamente desbordadas.

Resulta llamativo escuchar continuamente que estamos ante la mayor creación de plazas judiciales de la historia y que el coste de cada una de ellas es muy inferior al que suponía la creación de un juzgado tradicional. La verdadera pregunta es si eso es un motivo de orgullo o si, por el contrario, es el reflejo de unas plazas que nacen sin los medios necesarios.

Por todo ello, STAJ presenta nuevamente escrito reiterando la necesidad de negociar de forma inmediata las plantillas necesarias para atender estas nuevas incorporaciones, garantizar la creación de plazas estructurales suficientes y adoptar las medidas necesarias antes de que estas plazas entren en funcionamiento.

Y, por mucho que cambien los nombres, los modelos organizativos o las estadísticas que se presenten, sigue existiendo una realidad imposible de discutir: no se puede sacar adelante más trabajo con menos personas.